Íbamos tan bien…

Felipe Jaque
feb 9, 2024

No se trata de hacer política monetaria y reaccionar excesivamente a los datos en la punta, lo que puede ser una mala práctica, pero cuando se acumulan muchas señales, no queda más camino que ajustar el escenario base.

Uno de los entrenamientos más agotadores para una maratón son los llamados “largos”, que se hacen unas 3 o 4 veces en el ciclo de 4 meses de preparación. Son 26 a 30 kilómetros, entre 2 horas y media y 3 horas trotando. Esta semana me tocó uno de estos y, sin casi de nada de azúcar al que echar mano, y cuando las zapatillas apenas se despegan del suelo por ahí por el kilómetro 26 de 28, tropecé y aterricé con escasa dignidad. Sin duda dolió. Lo importante era pararse y continuar el trote, lo que se consiguió.

Me imagino que algo similar le pasó a los que estaban entusiasmados con el incipiente repunte que venía mostrando la economía en el cuarto trimestre del año pasado. Finalmente, el PIB habría caído 0,2% en el año, pero lo más importante es que el retroceso de 1% en diciembre puso dudas respecto de la energía que podría tener la economía al inicio de este año y reafirma nuestra proyección de un muy tímido crecimiento de 1,5% para 2024, lo que está en la parte baja de las estimaciones del mercado.

Como no hay mal que por bien no venga, la sorpresa en actividad vino a acompañar una acumulación de sorpresas a la baja en inflación, en particular para la medida subyacente que excluye los precios más volátiles de la canasta que encuesta el INE. Esto finalmente desató los ánimos en el Consejo del Banco Central para que tomara una postura mucho más decidida en su última reunión de política monetaria y anunciara, a pocas semanas de haber publicado su informe trimestral, que irían por el camino más rápido contemplado en sus escenarios de recortes de tasas de interés.

No se trata de hacer política monetaria y reaccionar excesivamente a los datos en la punta, lo que puede ser una mala práctica, pero cuando se acumulan muchas señales, no queda más camino que ajustar el escenario base. ¿Cuál es el riesgo de error? Debiera ser muy bajo, a pesar de la volatilidad de la data que va entrando en actividad y precios, y a pesar también de un tipo de cambio depreciado que solo meses atrás enredó bastante al Banco Central, pero que esta vez se puso en segundo lugar. La decisión pasó más bien por el peso de la evidencia que la inflación va cediendo, más rápido de lo que esperaba el Consejo. Y cuando converger a la meta de 3% está a pocos metros, la tasa debe ir a paso firme hacia su nivel neutral. Ya veremos si una economía demasiado débil requerirá que incluso se pase por debajo de ese punto.

Y esto se dio a pesar de que la Reserva Federal en EE.UU. aguó en parte la fiesta mencionando que ellos no estaban preparados para comenzar a recortar la tasa de política monetaria todavía, algo que los analistas ya anticipaban que ocurriría tan pronto como en marzo. De todas formas, las noticias de menores presiones inflacionarias, más que de desaceleración de la economía que parece posponerse nuevamente, debieran abrir la puerta para el inicio de recortes de tasas en EE.UU. en junio.

Pero, aunque sea majadero decirlo, la política monetaria no lo es todo para que la economía ande bien en el mediano plazo, y mucho menos en el largo plazo. Sin duda que para una serie de sectores el enfrentar tasas de interés reales normalizadas, lo que debiera ocurrir en el primer semestre, alivia en gran medida su dinámica. Pero al final, todo depende de la generación de oportunidades para el largo plazo. Y ahí, reglas claras, avance decidido de reformas claves, aunque se implementen muy gradualmente, ayudarían con creces al sentimiento y perspectivas de inversión. Un reciente informe del Fondo Monetario Internacional para la región ataca también el punto de la seguridad como una brecha clave a cerrar al compararnos con países desarrollados.

Un dato que llama la atención es que, en las encuestas de condiciones crediticias, no solo la oferta se ve más cauta, sino que la demanda por nuevos créditos continúa muy deprimida en varias categorías de empresas. No hay negocios que gatillen la toma de riesgo y eso tiene factores tanto financieros como reales detrás. Los temas mencionados arriba son críticos.

Veremos pronto si se avanza o no en estas materias. Lo importante es que lo que hemos visto al cierre del 2023 sea solo un tropiezo (incluyendo una caída poco digna) y no impida retomar la marcha para un año que debiera ir de menos a más

Artículos Recomendados

¿Cómo influye una baja de la tasa de interés en mis inversiones?

Las tasas de interés pueden llegar a ser el factor determinante al momento de invertir, solicitar un préstamo, aceptar una tarjeta de crédito y otros.

Grupo Security
mar 1, 2024 - Lectura: 2 min
Imacec crece 2,5% en línea con lo previsto por Inversiones Security

Los economistas reafirman la posibilidad de una actividad cada vez más fuerte, y un PIB que llegue a 1,5% en el año en su conjunto.

Grupo Security
mar 1, 2024 - Lectura: 3 min
¿Qué son las startups?

Las startups se distinguen por su modelo escalable, buscando crecer rápida y sostenidamente en el tiempo.

Grupo Security
feb 22, 2024 - Lectura: 5 min
¿Qué es el Ahorro Previsional Voluntario?

El APV es regulado por la Ley N°3500. Es de carácter voluntario y está dirigido a trabajadores dependientes e independientes.

Grupo Security
feb 20, 2024 - Lectura: 6 min
               

Suscríbete al blog Saber Suma

Y recibe semanalmente todos nuestros artículos en tu correo.