El sobreendeudamiento puede convertirse en una carga abrumadora si no se gestiona con estrategias claras. Entre las opciones más conocidas para recuperar el control financiero destacan dos métodos: bola de nieve y avalancha. Aunque ambos persiguen el mismo objetivo —eliminar deudas—, su enfoque y resultados varían significativamente. En una nueva nota de Saber Suma, exploramos en profundidad cada método, ventajas y desventajas, y cómo decidir cuál se ajusta a tus necesidades.
¿En qué consisten estos métodos?
Método Bola de Nieve
Este enfoque se basa en la motivación psicológica. La idea es comenzar pagando la deuda más pequeña, sin importar su tasa de interés. Al liquidarla, el monto que destinabas a esa deuda se suma al pago de la siguiente más pequeña en tu lista. Este efecto acumulativo —similar a una bola de nieve que crece al rodar— acelera el proceso a medida que avanzas.
La clave aquí es el refuerzo positivo: eliminar deudas rápidamente genera una sensación de logro, lo que motiva a mantener la disciplina. Por ejemplo, si debes $500.000CLP en una tarjeta y $5.000.000CLP en un préstamo personal, priorizarías la tarjeta. Una vez pagada, el dinero mensual que usabas para ella se destinaría al préstamo, acelerando su amortización.
Método Avalancha
A diferencia del anterior, este método prioriza la eficiencia financiera. Se enfoca en pagar primero las deudas con las tasas de interés más altas, independientemente de su monto. Al liquidar la deuda más costosa, el dinero liberado se dirige a la siguiente con la tasa más alta, reduciendo progresivamente el interés total pagado.
Por ejemplo, si tienes un préstamo estudiantil al 4% y una tarjeta de crédito al 22%, comenzarías con la tarjeta. Aunque su saldo sea mayor, el alto interés la hace más perjudicial a largo plazo. Este método requiere paciencia, ya que los primeros avances pueden ser lentos, pero el ahorro en intereses suele ser significativo.
Cómo aplicar cada método
Implementando el Método Bola de Nieve
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Organiza tus deudas: Haz una lista detallada con montos, tasas de interés y pagos mínimos.
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Clasifica por monto: Ordena las deudas de la más pequeña a la más grande.
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Destina recursos adicionales: Paga el mínimo en todas, excepto en la más pequeña, a la que asignarás todo el dinero extra posible.
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Acelera el proceso: Al saldar una deuda, suma su pago mensual a la siguiente en la lista.
Implementando el Método Avalancha
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Identifica costos: Lista tus deudas incluyendo sus tasas de interés.
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Prioriza por interés: Ordena de la tasa más alta a la más baja.
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Enfócate en lo crítico: Paga el mínimo en todas excepto en la de mayor interés, destinando allí todo tu excedente.
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Mantén el ritmo: Al liquidar una, transfiere su pago a la siguiente deuda costosa.
Comparación y recomendaciones
Ambos métodos tienen sus méritos, pero la elección depende de tu perfil y situación actual:
Bola de Nieve
Ideal para quienes necesitan ver avances rápidos para mantenerse motivados. Funciona bien si tienes varias deudas pequeñas y buscas reducir el estrés financiero de forma progresiva.
Ventajas |
Desventajas |
Motivación constante: Los logros rápidos mantienen el ánimo alto. |
Intereses más altos: Si las deudas grandes tienen tasas elevadas, pagarás más a largo plazo. |
Simplifica la gestión: Al centrarte en una deuda a la vez, reduces el estrés de manejar múltiples pagos. |
Progreso lento en deudas grandes: Las cuentas de mayor monto pueden extenderse en el tiempo. |
Avalancha
Recomendado para los que son más analíticos y buscan maximizar el ahorro en intereses a largo plazo. Es especialmente útil si tus deudas con tasas elevadas representan una gran parte de tus obligaciones.
Ventajas |
Desventajas |
Ahorro en intereses: Reduces el costo total de la deuda. |
Falta de motivación inicial: Liquidar la primera deuda puede tomar meses. |
Eficiencia financiera: Ideal para deudas con tasas altas, como tarjetas de crédito. |
Requiere disciplina: Es fácil desanimarse sin ver avances inmediatos. |
Independientemente del método que elijas, es crucial llevar un registro detallado de tus deudas, mantener un presupuesto actualizado y, sobre todo, contar con un fondo de emergencia que te permita enfrentar imprevistos sin recurrir a más créditos. Establecer metas claras y revisar periódicamente tu progreso te ayudará a mantener el rumbo y a tomar decisiones informadas.
La decisión depende de ti
No existe un método universal para salir de deudas. La bola de nieve brinda motivación rápida, ideal para quienes necesitan ver resultados inmediatos. La avalancha, en cambio, es una apuesta a largo plazo para minimizar costos. Si tus deudas combinan montos pequeños y tasas altas, incluso podrías mezclar ambos métodos: empezar con la bola de nieve para ganar impulso y luego cambiar a la avalancha. La clave está en adaptar la estrategia a tu realidad financiera y emocional.